martes, 20 de mayo de 2014

JUAN YUSTE DEL VALLE @juanyuste


DOSSIER DE OBRA
JUAN YUSTE DEL VALLE 


Nacido en Bilbao (España) el 24 de septiembre de 1985, Juan Yus- te ha dedicado su vida a las artes. Tras cursar bachiller artístico, marcha a Pamplona con intención de licenciarse en ciencias de la comunicación de la Universidad de Navarra (UNAV). No finalizó el primer ciclo pues decidió dedicarse de lleno a las artes escénicas. Así pues, se licenció en interpretación textual por la Escuela de tea- tro de Getxo, y continuó con sus estudios en danza clásica y con- temporánea, y canto lírico en diversas academias de su localidad natal.
Allí también participó en varias obras teatrales, así como su trabajo como bailarín y actor en producciones de ópera por la ABAO-OLBE en el Palacio Euskalduna y del teatro Arriaga y el Gran Teatre Liceu (Barcelona), además de su colaboración como cantante en el Coro con Orquesta de Cámara de Bilbao.
Habiendo tenido siempre una gran inclinación hacia la escritura y la poesía, se muda a Madrid para continuar estudios y su investiga- ción en nuevas formas de escritura dramática, post-dramaturgia y teatro experimental.
En esta ciudad también realiza un curso de escritura teatral con el dramaturgo Carlos Be en Julio de 2012 y participa en un workshop de performance de Abel Azcona en Noviembre de 2013 tras lo cual también colabora en su proyecto "Black Hole" e "Intimacy" en 2014.
Allí, mientras trabajaba en varias producciones con diferentes com- pañías, desarrolló varias obras, en un lenguaje a caballo entre el performance art y el teatro experimental entre las que se destacan “Que teme a la madrugada”, “Quiero ser un monstruo”, “El hombre en el umbral de la puerta”, “El Fracaso”, “El abismo aproximado” o “Y que nadie jamás vuelva a decirme “Te quiero””. Actualmente tam- bién trabaja en la compañía "Yo Nunca Jugué con Barbies" de la que es co-creador, con la que estrenaron "La cabeza de Blanche".
En estos momentos desarrolla nuevas piezas de Performance art y teatro experimental, colaborando con diversos fotógrafos y artístas. 



Mi trabajo explora el lado oscuro de lo humano, tratando de cohesio- nar un contenido íntimo y biográfico pero también general, humanis- ta y socialmente crítico, prácticamente antisocial, todo ello debido a unas carencias, ruptura y desmontaje interno venido de una proble- mática adolescencia y temprana edad adulta, herida por las luchas contra la depresión, trastornos de alimentación, varios intentos de suicidio, ingreso en un hospital psiquiátrico, el sistemático sentimien- to de abandono y una extrema incomodidad y disgusto con y hacia la sociedad en general y las relaciones sociales.
Exploro la vivencia artística como acto de lucha contra una realidad en ocasiones demasiado dolorosa, destruyéndola y reconstruyéndo- la de forma resiliente con un fin revolucionario de entrega y abnega- ción.
Creo en un arte con mensaje, esto es, no sólo cargado de un senti- do plástico y estético si no también con un marcado criterio ético.
En mi trabajo están muy presentes la destrucción, deformidad, auto- lesión y la purga, la limpieza obsesiva de una suciedad imborrable con un fuerte uso del físico y llegar al extremo de mi propio cuerpo y resistencia. También es notable la interacción con diversos ele-
mentos que enriquecen la acción no sólo visualmente si no cargán- dola de sentido, especialmente materiales biológicos o fungibles y perecederos.
Tengo un gran gusto en enriquecerme de otras disciplinas artísticas por lo que las influencias del mundo de la poesía, la música, la dan- za o las artes plásticas y figuras pictóricas suelen ser bastante con- currentes, sin caer en el artificio de la figura bella y vacía pre-rende- rizada ni obviar el “aquí y ahora” del arte de acción, si no como una reacción corpórea y compositiva natural.
Actualmente desarrollo piezas de Performance art, campo en el que en estos momentos me encuentro más cómodo y con relación más estrecha en el marco de las bellas artes, sin descartar el continuar con incursiones ocasionales en teatro experimental. 


Selección de obra
VIH
Plantas carnívoras. Eso es el sexo. Atrayente. Seductor. Encanta- dor. Hermoso.
Y como todas las cosas bellas esconden su reverso con espinas.La rosa, la más bonita de todas las flores está cubierta de espi-

nas.

El placer y la seguridad de encontrarnos en el éxtasis de los vien-

tres ajenos.

En la seguridad está la indefensión, el peligro.


Expuestos a enfermedades, abusos, desigualdad de poder, so- metimiento, reproducción, desarmados por el instinto,

y el peor de todos los virus,

la más voraz y afilada de toda la flora, 


el amor.
Haz conmigo lo que te plazca, contágiame,
pero no se te ocurra quererme. 


                                                  







                                                           Hombre Bomba 


“Explosión

Implosión


Atomizado o engullido
 Desintegración


Hay algo que esté más lleno que el vacío?
 Hay algo más real que la ausencia?


Qué debo hacer para que la falta desaparezca?


A qué extremos llegaré para poder sentir algo que llene mínimamente esta sensibili- dad inabarcable?

Todo aquello que me sacrifique, me hará ser más consciente de la vida


Todo aquello que me asfixie, me hará luchar por volver a respirar


Todo aquello que no me mate, me asegurará que sigo vivo


Por eso me mato


Por eso me matas”

Tomando como punto de partida el tema de la autodestrucción se exploran sus oríge- nes y consecuencias en el físico y la psique

El origen, según el creador, radica en la carencia y el desierto interno, o la insatisfe-
cha capacidad para el sentir por lo insondable de dicho abismo. La válvula nunca parece llenarse y el hueco siempre se evidencia más que el insignificante flujo
Se convierte así el hombre en el catalizador de la necesidad y el deseo, generándo- se así un ser con tendencias compulsivas y extremas en las que el dolor y la inmola- ción son las únicas vías de realmente sentir algo
El exceso, por lo tanto, se hace cargo del modo de vida. Llevarse a uno mismo al ex- tremo se transforma en la única forma de tocarlo y averiguar nuevas formas de alcan- zarlo el fin mismo, abandonando aquellas infructuosas o ya caducas e insatisfacto- rias. Quedándonos con aquellas formas que nos lleven cada vez más lejos y sin po-
der vislumbrar ya el punto de partida nimio
La autodestrucción de uno mismo siempre pasa por el ajeno, el espectador, el ami- go, la pareja, la familia, el narcotraficante, el compañero o compañera sexual, el ca- marero, el farmacéutico, el dependiente de la cadena de comida rápida, el de la ga-
solinera abierta a las cuatro de la madrugada, el afilador, el azotador, el sujeto que asiste pasivo o forma parte activa de nuestro desengaño y camino hacia la aniquila- ción por la búsqueda constante de la satisfacción y la consumación
Llenarse hasta desaparecer